Caprichos del destino

Cuando crees que las cosas van mal, tranquilo, que siempre pueden ir a peor. Eso fue lo que pensé  cuando estaba tumbada en el hospital, con un collarín puesto, temblando de miedo y llorando a lágrima viva. Pese al tranquilizante que me dieron, esa noche no dormí nada. Me sentía mal, además de por el percance con el coche, el tema del trabajo seguía muy presente. De hecho, esa mañana había dado un par de pasos hacia atrás y ya no tenía tan claro que es lo que quería. En mi mundo, cuando la fatiga aparece, todo se desmorona y tengo que volver a reconstruirlo desde el principio, hasta que todas las piezas encajen otra vez. Sigue leyendo

Tengo que hacer algo

No quiero estar alicaída. No me gusta estar así, porque siento que la esclerosis múltiple gana una pequeña batalla. Por otra parte, soy consciente que es muy difícil mantener una actitud positiva todos los días del año porque, en nuestro día a día, nos encontramos en un proceso de adaptación constante y no siempre, estoy preparada para afrontar todos los cambios. Pero tarde o temprano, siempre acabo reponiéndome. Me canso de estar viendo como pasa mi vida, sin hacer nada al respecto. Sigue leyendo

Vivir para trabajar

El trabajo, ese ente tan indispensable en nuestras vidas (¿realmente lo es?), pero que hace que cambie de opinión sobre él, según mi estado de ánimo. Como si fuera una veleta. Cuando me vengo arriba y tengo energía para dar y tomar, tengo ganas de trabajar. Cuando estoy trabajando y no puedo con el alma, no quiero trabajar. ¿Pero cuál es la opción que quiero? Sinceramente creo que no lo sé ni yo. Sigue leyendo

¿Cuándo no tengo un brote?

Esta podría ser una de las preguntas del millón. En este vídeo, cuento algunas de las situaciones en las que parece que tengo un brote, pero según van evolucionando los síntomas, me doy cuenta de que no es un brote (afortunadamente). ¡Contadme también vuestras experiencias!

1decada1000.

Historias de la Esclerosis Múltiple

WP-Backgrounds by InoPlugs Web Design and Juwelier Schönmann